Make-up e fragranze

Maquillaje y fragancias

Una simbiosis funcional entre cosmética y perfumería

En recipientes de alabastro y vidrio de colores, los egipcios conservaban ungüentos y aceites perfumados que aplicaban sobre el cuerpo.

Los polvos y las cremas de los romanos desprendían aromas de distintas esencias.

Así pues, desde la Antigüedad, la relación entre cosmética y perfumería puede entenderse como una sinergia completa y funcional.

En esta relación simbiótica, la decoración y el cuidado de la piel se encontraban con la esfera sensorial y emocional, estimulada por las fragancias naturales. Del mismo modo, hoy la perfumería amplía su ámbito hacia los productos cosméticos, mientras que las marcas de maquillaje enriquecen sus fórmulas con notas olfativas inspiradas en las tendencias de la propia perfumería.

La hidratación diaria se convierte así en un auténtico ritual sensorial gracias a cremas y aceites perfumados, mientras surgen fragancias que evocan los aromas limpios y reconfortantes de los polvos, el talco y los jabones naturales. Esta estimulante unión transforma la experiencia del cuidado personal en un momento de placer y belleza integral. No es casualidad que las marcas de perfumería y moda ofrezcan hoy líneas de maquillaje y cuidado de la piel, extendiendo así su identidad de marca a todo el mercado cosmético.

Tendencias e inspiraciones del maquillaje

Pero ¿cuáles son las nuevas tendencias del maquillaje que hoy incorporan también un componente olfativo?

Para Roberto Basilone, director artístico de Nee Make Up Milano, el panorama contemporáneo es fluido y representa un reflejo directo de los cambios culturales y sociales.

El mundo digital lo ha acelerado todo: las inspiraciones nacen y evolucionan en tiempo real, mezclando estilos, épocas e identidades. Sin embargo, uno de los cambios más significativos es el paso de un ideal de perfección a un concepto de autenticidad. La piel, por ejemplo, ya no se enmascara, sino que se realza: las texturas naturales, la luminosidad y los productos híbridos entre skincare y maquillaje se han convertido en protagonistas.

Al mismo tiempo conviven dos almas aparentemente opuestas, pero complementarias. Por un lado, un minimalismo sofisticado, basado en gestos esenciales, tonos neutros y armonía. Por otro, un decidido regreso a la expresión creativa: colores intensos, delineados gráficos y detalles atrevidos que hablan de personalidad y libertad.

Esta dualidad se encuentra igualmente en la perfumería, donde hoy las notas olfativas intensas y sensuales alternan con fragancias suaves y reconfortantes, acogiendo y siguiendo los gustos del momento pero, sobre todo, la inspiración personal. La expresión y la valorización de la personalidad son precisamente los elementos que caracterizan tanto a la perfumería como al maquillaje, ambos

herramientas libres al servicio de quien los lleva.

Personalidad y autenticidad

El maquillaje actual, inclusivo y fluido,

ofrece infinitas posibilidades de expresión, reinterpretando cada tendencia con autenticidad.

La identidad se afirma así mediante líneas y colores sobre la piel, mientras que una estela de perfume comunica la propia presencia en armoniosa sintonía.

Y es precisamente en la representación sincera de la personalidad y del estado de ánimo donde se desarrolla la relación entre la perfumería y la cosmética decorativa. Dos artes creativas y profundamente evocadoras, capaces de reforzar una imagen o despertar una sensación mediante los estímulos visuales y olfativos que generan.

Los colores, los matices y las tonalidades de la materia siempre han encontrado también una correspondencia en la percepción olfativa. Por un lado, los ingredientes cosméticos poseen de por sí un olor característico; por otro, los colores se asocian instintivamente con determinadas notas aromáticas. Es el fenómeno de la sinestesia, una superposición sensorial o cognitiva entre el olfato y la vista por la cual los olores penetrantes e intensos se asocian con colores vivos y potentes, mientras que los tonos cromáticos apagados y delicados evocan perfumes dulces y suaves.

Maquillaje y perfumes

La relación sinérgica entre maquillaje y perfume también se refleja en las experiencias profesionales de los creativos que trabajan en estos dos ámbitos del cuidado personal. Es el caso de Silvia Martinelli, cofundadora y nariz perfumista de Giardini di Toscana, que comenzó su carrera precisamente como maquilladora.

He tenido el placer y el honor de maquillar a muchas mujeres, a menudo en momentos importantes de sus vidas. He recogido sus emociones para hacerlas aún más visibles y he estudiado sus rasgos expresivos para realzarlos.

Fue entonces cuando percibí la relación entre el color que aplicaba sobre sus rostros y el perfume que sentía y que volvía a encontrar en los matices cromáticos de la belleza que estaba realzando. Por eso encuentro una continuidad entre el maquillaje y el perfume, una relación intensa que aporta valor y belleza a cada personalidad.

Silvia ha reunido su experiencia en un manual recientemente reeditado.

Desde hace años me dedico exclusivamente a la creación de perfumes. Sin embargo, he querido recuperar y actualizar este compendio de consejos, técnicas e información sobre maquillaje precisamente para poner de relieve la relación entre estos dos aspectos de la belleza.

El maquillaje y los perfumes acompañan a las mujeres desde la adolescencia hasta la madurez, desde el descubrimiento de su feminidad hasta la afirmación de su singularidad. Por eso creo que esta aportación puede seguir siendo una herramienta útil para utilizar, con conciencia e imaginación, todo aquello que hoy está disponible al servicio de la belleza, afirmando la propia singularidad.

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